domingo, 4 de marzo de 2007

REGRESA DE LAS PAMPAS

En el fondo, supe que le gané, dijo Jacqueline Nava antes de abordar el avión que la trajo de Argentina a México.

Especial para EL NOTERIO

CORDOBA, Argentina.- La púgil tijuanense Jacqueline Nava regresó a México con la experiencia de haber demostrado su valía sobre el cuadrilátero en territorio argentino.
Jackie, la “princesa azteca” pese a haber terminado en empate, convenció en el pleito que de acuerdo con su esquina, fue por una ligera diferencia en el puntaje otorgado por uno de los jueces.
“El noveno round quizá si lo hayamos, perdido, ahí se hubiera empatado la pelea para esos dos jueces, ahí se hubiera empatado, pero el décimo lo ganamos clarísimo y nos hubiésemos llevado con esos dos jueces por un punto la pelea”, mencionó Alejandro Brito antes de abordar el avión que los trajo de Argentina a México.
“Yo creo que el noveno se lo dieron a Oliveras y el décimo lo empataron, pese a que a Oliveras puedo asegurar que le conté tres golpes y a Jackie le contaron no menos de 15, y se cuidó más la Oliveras de que no la golpearan a ella”.
Para Jacqueline, quien tuvo un largo viaje, el combate fue muy cerrado pero lo dio con mucho ánimo. “Desde un principio salimos a pegar y creeme que la locomotora, como le dicen allá no iba para enfrente, iba para atrás, retrocedió”, dijo por su parte Nava.
“El combate estuvo reñido, pero prácticamente la ganamos”, aseguró la también peleadora de Muay Thai y Kick Boxing. “Platicamos, hubo conferencia de prensa después y de hecho antes del fallo ella estaba llorando, por que pensaba que la había perdido”.
Esto los mantuvo con esperanza, pues al momento en el que los jueces decretaron el empate, la peleadora mexicana levantó los brazos. “La gente sabe que la gané”, destacó.
La esquina de Nava ha considerado ya una pelea de revancha, la tercera pelea estaría pactada para desarrollarse en alguna zona neutral, pues tanto Argentina como México, en particular Tijuana, están descartadas.
“No sabemos todavía donde va a ser, pero ya la tenemos agendada y le podemos ganar”, aseguró la peleadora que estuvo acompañada por su entrenador Miguel Reyes y por su esposo, Mario Mendoza, con quien entrena e inclusive hace sesiones de “sparring”.
Tanto el viaje de ida como el de vuelta, fueron sumamente largos. “El viaje fue pesado, pero llegamos con tiempo para dar la conferencia, y estuvimos moviéndonos, practicando antes del combate y créanme que fue un empate con sabor a victoria”, sostuvo la púgil que tuvo una pelea a finales de enero previo a su partida a Argentina.,
No obstante, este combate le sirvió y mucho, reconoció la excampeona supergallo, que no se ha dado por vencida y busca recuperar el cetro que precisamente le arrebató la argentina Oliveras.
“La pelea que tuve antes medio un poco más de seguridad, por que yo no llegué como la vez pasada, en la que sentí un poco la presión del público y esta vez salía pelear para mí y para mi país, pero más que nada para pelearle a ella y ganarle”.
De acuerdo con Brito, se manejan las posibilidades de la próxima confrontación probablemente en Estados Unidos como sede neutral y sobretodo se buscará contar con un jueceo netamente imparcial.