lunes, 19 de marzo de 2007

AUNQUE REGRESA A LIGAS MENORES, LUIS "COCHITO JUNIOR" NO PIERDE LA ESPERANZA

Cruz tiene ya algo que contar a los suyos al haber formado parte de la escuadra que derrotó a los Estados Unidos en la serie eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol.

Por Ko Woo / Especial para ELNOTERIO

PEORIA, Arizona.— Al igual que a su padre le apodan el “cochito”, aunque hay quienes dicen que Luis Alfonso Cruz, ha heredado algo más que un apodo y un apellido.
Con el paso del tiempo nos hemos dado cuenta de que muchos son los mexicanos que tienen futuro en el mejor béisbol del mundo. Es curioso ya que mientras el soccer acapara los titulares, los atletas aztecas que más brillan fuera del territorio nacional son los peloteros.
La lista de mexicanos en el sistema de ligas menores de diferentes clubes es amplia y en las granjas de los Padres, podemos decir que ha habido claros ejemplos de profesionales que recibieron la oportunidad con el primer equipo como Oliver Pérez en 2002, antes de irse a Pittsburgh y subsecuentemente a los Mets de Nueva York.
Ahora, el turno podría tocarle a promesas como Luis Alfonso cruz, hijo del famoso “Cochito”, quien tiene tremendo poder en sus muñecas y no nos extrañaría que en caso de alcanzar la Gran Carpa, pueda lucirse en grande con el tolete.
Cruz, quien fue seleccionado nacional en el pasado Clásico Mundial de Béisbol, ha llamado tanto la atención entre los anglos en el sistema de granjas e inclusive en la pelota mexicana, ya que estuvo recientemente en la Liga del Pacífico con el equipo de Navojoa.
En el verano, directivos como el propio Roberto Manzur, presidente de los Diablos Rojos del México, ha hecho hincapié en que el muchacho tiene grandes cualidades.
Es demasiado pronto para compararlo con astros de la pelota mexicana que tienen un lugar ganado tras ser exportados a las Grandes Ligas, pero lo interesante de una joven carrera que aún empieza, se encuentra en seguirla poco a poco.
Luis Alfonso cumplió 23 años en febrero pasado y pese a su corta edad, llegará a su séptima temporada en la pelota de desarrollo en los Estados Unidos y también en la Mexicana del Pacífico.
En ambos circuitos ha demostrado que tiene potencial y es sumamente versátil, pues ha alternado su fildeo tanto en las paradas cortas como en las praderas.
El joven Cruz fue llamado a la pelota formativa en 2001, cuando contaba con 17 años, aunque en ese entonces sus derechos pertenecían a la organización de los Medias Rojas de Boston, quienes lo colocaron en sus filiales de la Gula Coast League, en el circuito de novatos.
Su llegada a la Clase “A”, se daría con el cuadro de Augusta en 2002, y poco después se pondría la “sotana” como parte de la gran familia de los Padres, con quienes en 2006 cerró su cuarta temporada. Aunq ue el año pasado fue especial. La razón su convocatoria a la selección mexicana de béisbol.
Cruz tiene ya algo que contar a sus condescendientes ya que formó parte de la escuadra que derrotó a los Estados Unidos en la serie eliminatoria del Clásico que ganaron los japoneses a Cuba.
Y si bien, el título se fue al lejano oriente, el triunfo sobre los norteamericanos fue uno de los partidos más comentados durante y después del primer campeonato de pelota caliente del orbe. Este, es uno de los más gratos recuerdos de su corta carrera.
Como parte de los frailes, Cruz ha pasado por las filiales de Lake Elsinore, registrando un porcentaje de bateo de .277, 72 carreras producidas y 75 anotadas.
Además, el “cochito junior” conectó 142 imparables con 35 dobletes y ocho cuadrangulares en 2004, el que ha sido uno de sus mejores años dentro del sistema de granjas o fuerzas inferiores.
Un año atrás, Luis Alfonso había jugado con los Wizards de Fort Waye, en la Liga del Medio Oeste de los Estados Unidos y ahora, tras haber estado en el campamento de pretemporada de Peoria, Arizona, al lado de compatriotas suyos como Oscar Robles, fue enviado a la filial de los frailes en Pórtland, Oregon, jugando con los “Beavers” o Castores.
El cambio al sistema de los frailes, le ha sentado bien, al considerar que llegó a su mayoría de edad en plena forma. Ahora, Cruz sólo busca tener la oportunidad de ser llamado a la Gran Carpa y para ello, aseguró, deberá hacer un extraordinario trabajo en menores.