domingo, 18 de marzo de 2007

EL JUEGO QUE FUE SU PARTEAGUAS

El Clásico le cambió la vida a la familia de Yulieski Gourriel
Por: ANNE-MARIE GARCIA / The Associated Press

LA HABANA (AP).- Yulieski Gourriel, uno de los más talentosos jugadores del béisbol cubano, dijo que la fama que encaró después del Clásico Mundial de Béisbol desestabilizó a su familia. ``¿Cuál es el (jugador) bueno, cuál es el malo?'', le preguntaron algunos a Lourdes Gourriel (correcto), padre de Yulieski de 22 años y de Yunieski de 25 años, también pelotero. ``Sufrí mucho'', recordó el jueves Gourriel padre, manager del equipo de Sanctí Spíritus en el cual Yulieski es tercera base y Yunieski jardinero central. ``Fueron momentos difíciles, me pesó convivir con esa nueva vida'', dijo Yulieski a la AP. Reconoció que no estaba preparado para la atención que recibió de parte del público y la prensa en el Clásico. Yulieski fue una de las figuras del torneo, en el que Cuba perdió en la final ante Japón. ``La actuación de mi hermano fue una emoción intensa que me motivó en su momento, pero me golpearon las repercusiones y estuve a punto de interrumpir mi carrera el año pasado'', indicó su hermano Yunieski. La familia Gourriel, que vive ``para y por'' el béisbol, la integran también la mamá Olga Lidia Castillo, ferviente seguidora del elenco y Lourdes-Yunieski, de 14 años también pelotero. ``Las comidas en la casa son sagradas, hablamos de béisbol y damos consejos'', explicó Yunieski. Los padres explicaron que cada jugador tiene su estilo.
A Yulieski le aconsejaron mantener su ``naturalidad'' y a Yunieski ``entrenar y disfrutar'' el juego, indicó Lourdes, jardinero central de la selección cubana en la década de los 70. Cuando faltan diez juegos en la eliminatoria de la serie cubana, Sanctí Spíritus es primero de la llave B con foja de 47-33. Yulieski batea para .342, es el segundo en imparables (108) y en dobles (25). ``Siempre salgo a pegarle a la bola'', agregó el toletero. Yunieski batea para .310 y acumula 92 sencillos, mientras en el fildeo ``no tiene nada que envidiarle a nadie'', aseguró Yulieski. Padre e hijos se concentran en el título de la serie cubana que Sanctí Spíritus no gana desde 1979, y si lo logran ``la familia tocaría el cielo'', concluyó Yulieski.