domingo, 18 de marzo de 2007

EL OPIO DEL PUEBLO MEXICANO

A nivel nacional, los noticiarios deportivos se ven reducidos sólo al tema de fútbol dejando de lado otras disciplinas y desde luego otros públicos que saben que el balón no lo es todo.

Al tío Titino y LOS HABITANTES DE COMPEANOPOLIS

SD/TJ, C.D.L.F.- Alguna vez Carlos Marx dijo que la religión era el opio del pueblo. Sin embargo, justo ahora cuando las teorías y posturas de dicho ideólogo se perciben como anacrónicas, especialmente por los globalifílicos, y aquellos que lo apuestan todo en el libre mercado hasta en el de piernas o talentos deportivos, el opio es otro.
Hace unos días fuimos testigos de cómo la visita de la Selección Mexicana paralizó a la frontera. Largas filas para cruzar la línea internacional, la alta demanda del trolley o las movilizaciones y desórdenes viales en los alrededores de Missión Valley.
La razón para festejar era la presencia del TRI. No hay duda en que la respuesta de la afición fue buena. Se registró una nueva marca de más 63 mil aficionados gracias a una excelente labor de comercialización y promoción.
Sin embargo, el partido y la calidad del rival dejó mucho qué desear. El atavismo mexicano es incendiario con tan sólo encender una mecha por más delgada que sea.
No es restarle mérito a Venezuela, por que es una nación maravillosa, que ha exportado grandes atletas especialmente en el béisbol y además será la sede de la Copa América.
No es malinchismo, pero nosotros, los mal llamados medios de provincia, especialmente en esta zona notamos el contraste con las giras de la selección mexicana por la Costa Oeste de Estados Unidos.
Tampoco es restarle mérito a Hugo Sánchez, cuyo status de leyenda dentro del balompié mundial es un orgullo para México, y a quien le deseamos la mejor de las suertes en su aventura como técnico nacional
Aún así, los medios también hemos llegado a ser cómplices. A nivel nacional, los noticiarios deportivos se ven reducidos sólo al tema de fútbol dejando de lado otras disciplinas y desde luego otros públicos que saben que el balón no lo es todo.
Sabemos que se mueven grandes ingresos de por medio, pero como un ejemplo, el regreso del boxeo a la TV abierta ha dejado por sentado de hay cabida más allá del llamado deporte más popular del mundo, que de tan totalizado, se ha convertido en un nuevo opio, que al término de la euforia ante los resultados adversos puede tener un rebote o una cruda mucho peor...