lunes, 19 de febrero de 2007

EN EL CIRCULO DE ESPERA

UNA NUEVA PRUEBA

Por: Ko Woo / Especial para EL NOTERIO

CIUDAD DE LAS FALACIAS, Baja California.— Una pequeña ventana se ha abierto para el tijuanense Oscar Robles con la finalidad de regresar a las Ligas Mayores.
Y decimos pequeña por la ambigüedad de las contrataciones y declaraciones del gerente general de los Padres, Kevin Towers, cada vez que un jugador mexicano o un latinoamericano es llamado a la escuadra de los frailes.
Sin duda alguna no hay otro equipo más difícil en el cual quedarse para los peloteros aztecas que el de San Diego y más aún, desde que la era Towers dio inicio.
Este será el principal reto para jugadores no sólo como el propio Robles, sino también para Luis Cruz, quien del mismo modo se encuentra en el sistema de granjas.
Las experiencias hablan por sí solas con veteranos experimentados, ahora ya en el retiro, como Ismael “Rocket” Valdez, el “cañón” Osuna, Dennis Reyes, Miguel Ojeda y el propio Vinicio Castilla. Todos ellos portaron la franela de los Padres de 2004 a la fecha. Con excepción de Ojeda, nadie ha durado más de dos campañas.

Intransigencia en el escritorio (y el doug out)
Hubo aquellos que inclusive se quedaron en la puerta como Adán Amezcua y Francisco Córdova, quien fue regresado al equipo de los Diablos Rojos, de donde fue comprado el contrato de Oscar Robles, quien ha demostrado que tiene talento y potencial tal.
Como muestra basta un botón, al recapitular lo hecho en la campaña de 2005 con los Dodgers, aunque también la intransigencia de Jim Tracy un año después, le negó la oportunidad de formar parte del selectivo azteca en el clásico mundial.
Al igual que le negaron entrenar con la selección mexicana, a Robles lo mandaron a menores con los 51’s de Las Vegas, ciudad en la que también jugaron tiempo atrás peloteros como Rodrigo López y Sean Burroughs, por ejemplo, cuando estuvo en las filas de los frailes en el tiempo en que éstos tenían contrato con los ya desaparecidos “Stars”.
Pero la intransigencia también tiene su costo. Los resultados para Tracy y los Dodgers no han sido los esperados desde que se anunció con bombo y platillo su contratación como relevo de Davy Johnson.

El costo de los caprichos
En 2004, Los Angeles fue eliminado por San Luis en la primera ronda de los playoffs y al año siguiente se quedaron fuera de la contienda en postemporada. La campaña pasada, los Dodgers calificaron pero fueron vapuleados al inicio de los playoffs.
Con San Diego, sucedió algo similar, aunque las controvertidas decisiones de Kevin Towers han salido caras. Recordemos que en esa misma temporada, la de 2004, los frailes no pudieron calificar a la postemporada, cuando algunas de las victorias que obtuvo Ismael valdez se dieron después de que éste fue canjeado a los Marlines de la Florida.
El “Rocket” fue enviado al conjunto de los peces a cambio de Travis Chick, un prospecto que pasó sin pena ni gloria por las granjas del club y que después fue liberado. Hoy todos se preguntan no sólo dónde está sino ¿quién era Travis Chick?
Este movimiento se dio para reincorporar a Srterling Hitchcock a la rotación, aunque como todos recuerdan, su carrera llegó a su fin justo en 2004, cuando al intentar lanzar, se lastimaría nuevamente el brazo al que sometió a la cirugía Tommy John.
Con los Dodgers ha sucedido lo mismo que con equipos de renombre como el America de México en el fútbol soccer, o bien con los Raiders en la NFL. La tradición ganadora parece alejarse de la actualidad. No se puede vivir del pasado, y los entrenadores que se hacen cargo de cada uno de esos equipos en los últimos años, simple y sencillamente, no han llenado los zapatos.

Paralelismos
Este 2007 será recordado como el año en el que los dos equipos profesionales de San Diego estrenaron timoneles. Los Padres inician una nueva etapa con Bud Black, un debutante como manejador. Los Cargadores, en la NFL, lo harán con Norv Turner, quien sin embargo, lleva más de una década como entrenador en jefe.
Los dos equipos en 2006, obtuvieron títulos divisionales, aunque fueron eliminados en la postemporada a las primeras de cambio. Las dos diferencias se dan en las salidas de los pilotos.
Bochy se fue por la puerta grande a San Francisco y se llevó consigo a algunos jugadores como Ryan Klesko y David Roberts. Marty Schottenheimer salió por la puerta trasera luego de una relación turbulenta con el gerente AJ Smith.
Si de gerentes se trata, a diferencia de Smith, Kevin Towers atraviesa por una situación similar a la de Schottenheimer, y aunque tiene al menos asegurado su contrato por otro par de temporadas más, detrás de él se encuentra Paul de Podesta.
De este último, quien muchos dicen podría ser el encargado del puesto gerencial en un futuro dependiendo de los resultados que tenga la novena concentrada en Peoria, Arizona.