domingo, 24 de junio de 2007

QUE VIVA EL CHANGO


Daniel “Chango” Morales se llevó la corona en la pelea estelar ante el “leoncito” Alvarado.

Especial para EL NOTERIO

TIERRA INOMBRABLE.- Daniel “Chango” Morales se erigió como campeón dentro de la séptima edición de la Jaula de Fuego, celebrada el pasado fin de semana en el Auditorio fausto Gutiérrez Moreno.
El “chango”, quien era apoyado por su esquina, familiares y amigos en las tribunas de la media naranja, tuvo una pelea sumamente difícil ante un Joey Alvarado que para el otro extremo del inmueble parta como favorito.
El “Leoncito” Alvarado, trajo porra y apoyo de todo el Sur de California y de hecho tuvo un buen inicio de pelea, en la que buscó dominar a Morales, aunque éste aprovechó el combate en el piso y aplicó un ataque con el codo a la nariz del mexicoamericano a los 3 minutos y 17 segundos del primer round.
Así, el cetro en contienda dentro de la pelea estelar se quedó en casa en una velada que tuvo de todo, ya que los duelos preliminares fueron intensos y sangrientos. La muestra más clara se dio cuando Adolfo “Monstruo” de la Torre se midió en contra de Tony “Tigre” Velarde en una reyerta de pesos pesados.
El triunfo fue para Velarde, por nocaut técnico en el segundo asalto. El “monster” no pudo continuar, debido a una fuerte hemorragia nasal y a dos cortes alrededor del ojo izquierdo, uno de ellos debajo de la ceja y otro en el pómulo y el párpado inferior.
El combate fue parado en varias ocasiones, debido al intenso sangrado que sufrió de la Torre, quien además tuvo que abandonar el ring con la nariz rota, al presentar de primera impresión una desviación en el tabique nasal, producto del intercambio de golpes al rostro.
Quienes llegaron y cumplieron cabalmente fueron los brasileños Mauro y Rafael Salomao, al igual que Iuri Silva. Los “amazónicos” lucieron como verdaderos guerreros y maestros en el arte del Jiu Jitsu aplicando llaves a sus rivales Jeff Willingham, Maurize Eazel y a Nate Aye, de los Estados Unidos.Los tijuanenses Virgilio Lozano y el adoptivo Mike Seal, también salieron con el brazo en alto. Lozano se impuso a Bill Smalwood, por la vía del cloroformo, mientras que Seal derrotó con un rodillazo al “niño problema” Marcos Rodríguez, de Chihuahua.